Note 1 — XI Los soberanos
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San Diego era una especie de Roma, pero no Roma cuando el tuno de Rómulo trazaba con el arado sus murallas, ni cuando después, bañándose en sangre propia y ajena, dictaba leyes al mundo, no: era como la Roma contemporánea con la diferencia de que en vez de monumentos de mármol y coliseos, tenía monumentos de saualî1 y gallera de nipa. El cura era el Papa en el Vaticano; el alférez de la guardia civil el Rey de Italia en el Quirinal, se entiende, todo en proporción con el saualî y la gallera de nipa. Y aquí como allá resultaban continuos disgustos, pues cada cual, queriendo ser el señor, hallaba sobrante al otro. Expliquémonos y describamos las cualidades de ambos.