Note 2 — I Una reunión
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La única que recibía á las señoras era la vieja, prima de Cpn. Tiago, de facciones bondadosas y que hablaba bastante mal el castellano. Toda su política y urbanidad consistía en ofrecer á las españolas una bandeja de cigarros y buyos2, y en dar á besar la mano á las filipinas, exactamente como los frailes. La pobre anciana acabó por aburrirse y, aprovechando el ruido de un plato que se rompía, salió precipitadamente, murmurando: