Note 79 — V
Reading edition
Desposeído de su reino Alfonso II por Carlos VIII, abdicó la corona en su único hijo, D. Fernando, que fué coronado en la Catedral de Nápoles, el 23 de Enero de 1495. A raíz de la ceremonia huyó D. Alfonso a Mesina, y en el Convenio del Monte Olivete, o en el de Marzana, según otros, tomó el hábito religioso y logró muerte santa y ejemplar en los últimos días de aquel año. Habíase antes dirigido al Rey Católico para pedirle una limosna per che so vecchio e malato e povero, y se excusaba de no haberle podido presentar sus respetos per essere infermo di male francese.