Note 91 — V
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Vino a España engañado con la esperanza de casar con una Infanta de Castilla y siguió la Corte de los Reyes Católicos durante diez años, más acariciado que favorecido. Otros diez pasó encerrado en el Castillo de Játiba, por haber intentado escapar de su dorado cautiverio, y el Emperador Carlos V le dió, en premio de su conducta durante las germanías, la libertad con la mano de la Reina viuda D.ª Germana, y el Virreinato de Valencia, que aquélla había desempeñado dos veces, la primera en vida de su real consorte, y la segunda siendo ya esposa del Duque de Brandemburgo.