Note 89 — V
Reading edition
En 1476 había tenido el Moro, de Lucía Marliani, Condesa de Melzi, un hijo natural, que fué bautizado en Pavía y apadrinado por el Cardenal de Novara. Tuvo luego, de Bernardina de Corradis, en 1480, a Blanca, la mujer de Galeazzo de San Severino, y dos hijos de la Gallerani: el primero llamado León y el segundo César, que nació después del matrimonio con Beatriz. Enterada ésta de que su marido seguía frecuentando a la bella Cecilia, alojada en palacio, negóse a seguir viviendo con él maritalmente, y el Duque, que había cobrado afición a su mujercita, puso fin a sus relaciones con la Gallerani, casándola con uno de los gentiles-hombres de su Corte, el Conde Ludovico Bergamini, de Cremona, y regalándole uno de los más hermosos palacios de Milán. Y es curioso que un año después de la muerte de Beatriz, su hermana Isabel escribiera a la Gallerani para pedirle en préstamo el retrato que le había pintado Leonardo, para compararlo con unos de Giovanni Bellini, a lo que accedió la Condesa, advirtiendo que ya no se parecía porque había, con los años, engordado.