Note 4 — AL LECTOR
Reading edition
Toda la verdad. En el Libro de vidas y dichos graciosos, agudos y sentenciosos de muchos notables varones griegos y romanos, traducción por Juan Jarava, de los Apotegmas de Erasmo, se lee (Anvers, 1549, fol. 87): “Esto se loa y se tiene en más que todas las otras cosas que dijo (Sócrates), porque decía que no sabía otra cosa sino esto sólo, que no sabía nada. Porque se inquiría e informaba de cada una cosa como dudando. No porque de verdad no tuviese algo de cierto sabido; mas con esta ironía y contrario sentido declaraba su modestia y reprendía la soberbia de los otros, que se decían saberlo todo, como de hecho no supiesen nada. Unos sofistas decían públicamente que responderían de presto y sin pensar a toda materia y cuestión propuesta. La ignorancia destos soberbios destruía muchas veces Sócrates con argumentos, y por esto fué juzgado por Apollo sabio, porque, aunque no supiese todas las cosas, como ni los otros las sabían, pero en esto los excellía, que conocía su ignorancia, como ellos no supiesen tampoco esto, que no sabían nada”.