Note 429 — DISCURSO
Reading edition
Pedro Vega, ps. 6, 4, 2: “Los que apelan con las mil y quinientas aventuran tanta moneda como depositan, por ver su pleito en mejores manos”. H. Santiago, Juev. dom., 1 cuar., f. 155: “Aunque vee tres sentencias conformes contra sí, apela con las mil y quinientas al último y supremo tribunal de la misericordia”. Eran las mil y quinientas doblas que depositaban para recurrir en última apelación judicial en una de las salas del Consejo de Castilla. (Novís. Recopil., l. 4, t. 5. l. 1).