Note 407 — DISCURSO
Reading edition
Píramo y Tisbe, etc. De todos estos amantes hablé en mi edición de La Celestina. A los portugueses llamaban sebosos por lo amartelados, pegajosos y derretidos de amor; pero acaso primeramente de los suevos. Rosal: “Los portugueses se llamaron sevosos, por suevosos, de los suevos, que sortearon con los alanos la parte occidental de España, y los alanos asentaron en Galicia y Asturias, los suevos en Portugal”.