Note 520 — DISCURSO
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Es don Diego de Noche figura imaginada para significar cualquier paseante embozado de los que viven de gorra, susto perpetuo de los transeúntes, coco de los padres y maridos y acíbar nocturno de los saraos y bailes de candil. Fué muy común en el siglo XVI llamar también don Fulano de Noche a los que hasta puesto el sol no mostraban sus primores y habilidades. Argote de Molina, en la Sucesión de los Manueles nos ha conservado la memoria de don Pedro de Guzmán, que llamaron don Pedro de Noche, por la dulzura de su garganta y suavidad de su música, que tuvo sobre todos los que había entonces en Castilla, la cual solamente de noche ejercitaba. Este don Diego es en parte el sablista moderno, que sablea o da sablazos, esto es, gorrón y pedigüeño. Corr., 582: “Don Diego de noche. (Poner don a quien no le tiene, y para burlarse de mujeres enamoradas)”. Este dicho de Correas alude a la explicación dada, que concuerda con lo que dice Quevedo. A lo tío Diego es en Andalucía obrar uno con socarronería, afectando sencillez y procediendo con malicia. Tal los presuntuosos del dicho de Correas, que ostentan lo que no tienen y con que se daba vaya a las enamoradas, y tal el gorrón rebozado del texto y de la explicación, donde de noche indica el rebozo y la socarronería.