Note 320 — LIBRO OCTAVO.
Bartomeu Pou i Puigserver translation
Plutarco, solo para contradecir a nuestro autor, parece dudar de la ponderada entereza de Arístides. Solo observaré que en la historia no hallamos menor número de hombres ilustres víctimas de sus virtudes que víctimas de sus pasiones en los vicios, atendido el gran número de estos y el corto de aquellos. No hablo de los perseguidos por motivos de religión, a quienes el mundo, como a cosa no suya, jamás amará: hablo de aquellas almas políticamente grandes, dedicadas únicamente al bien de la sociedad por medios honestos y leales, contra quienes usó Atenas de su ostracismo, y los modernos estados de la deposición con achaque de admitir la dimisión de sus empleos. No pudiendo el mundo civil sufrir ni sus males ni sus remedios, igualmente aborrece al ruin magistrado que agrava sus dolencias, que al buen político que le receta las medicinas.