Note 155 — LIBRO SEGUNDO.
Bartomeu Pou i Puigserver translation
Las recientes observaciones confirman casi todo cuanto dice Heródoto acerca del cocodrilo. En cuanto a su larga inedia, rara vez se le encuentra en el vientre comida alguna: en el río de Santo Domingo en América, amánsase hasta tal punto que juegan con él los muchachos; los árabes del alto Egipto consideran su carne como un plato regalado, y los indios lo prenden casi del mismo modo que los egipcios. Los dientes del cocodrilo son un excelente contraveneno.