Note 215 — CAPÍTULO IV.
Enrique Leopoldo de Verneuil translation
Marc., XVI, 17. Debe recordarse que en el antiguo hebreo, como en todas las lenguas antiguas, (véase mi Orig. du langage, pág. 177 y sig.) las palabras «extranjero», «lengua extranjera», se derivaban de palabras que significaban «tartamudear», «balbucear», porque los pueblos sencillos tomaban siempre un idioma desconocido por un tartamudeo indistinto. Véase Isaías, XXVIII, 11; XXXIII, 19; I Cor., XIV, 21.