Note 4 — LIBRO IX.
Diego López de Cortegana translation
Cuando los esclavos habían cometido algún delito o se les capturaba por haber huido, sus dueños los hacían marcar en la frente con un hierro candente, imprimiéndoles así letras, y a veces palabras enteras indicando la clase del delito. Por ejemplo, si habían robado, la frase Cave a fure. Guárdate del ladrón. Estos caracteres los ennegrecían con una especie de tinta para que fuesen más perceptibles.