Note 44 — CAPÍTULO I LA CRUZ EN AMÉRICA
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Keane, Man Past and Present, págs. 424 y 425 (1899), entre otras cosas muy interesantes, dice de Huiracocha: «... El gran templo y los edificios que lo rodean inconclusos, como quedaron, se remontan á la época preincásica y fueron dedicados á Viracocha, dios tutelar de los Aymará; más la edificación fué suspendida por los Incas, para quienes Tiahuanaco, asiento de este culto, era un rival de Pacaritambo, cerca del Cuzco, centro del culto solar de los Quichuas. Después que se realizara la conquista del país de los Aymará, la anterior enemiga entre estos dos centros de cultura desapareció; las desconfianzas internacionales, que procedían más bien de causas políticas que de religión, dejaron de existir, y el mismo Viracocha ingresó al panteón de los Quichuas ...»
La etimología del dios, de «gordura del mar», fué rechazada por Garcilaso (Lib. V. cap. XXI). Cieza dice que significa «espuma del mar», lo que es seguido por Rialle (pág. 256), teniendo Cocha á la vez la significación de «mar» y de «lago». Lafone Quevedo (Ojos de Imaymana, Bol. del Inst. Geográf. Arg., XX, 452 y 453), dice que puede explicarse co-agua-cha==partícula verbal—Vira, gordura: es decir: «El Hacedor del Agua de la fertilidad».