Note 32 — LEYENDA I. EL REY NAZAR. (continued 2)
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Algarada: correría de pocas horas en tierra enemiga, durante la cual incendiaban aldeas y caseríos, cautivaban hombres y mugeres y se volvian con la presa: en esta ocasion la fé de Al-Hhamar respecto á los tratados con sus aliados, era una especie de fé púnica: segun el derecho internacional de aquellos tiempos, no se entendia rota una tregua ni falseado un tratado de paz, porque los vasallos de una de las dos altas partes contratantes, rompiesen por la frontera en algara, hiciesen presas y se volviesen sin pasar adelante: como en aquellos tiempos era muy dificil sostener á la gente rapaz y aventurera, estas correrías eran mútuas, y para prevenirlas no se tomaba otra precaucion que la de guarnecer fuertemente las fronteras: un rey, sin embargo, podia castigar á muerte sus vasallos que hubiesen entrado á saco y degüello por las tierras de aquel con quien tenian estipuladas paces: pero los corredores tenian muy buen cuidado de enviar parte de la presa al rey, mediante cuyo tributo el rey hacia, como suele decirse, la vista gorda, y aun solia elogiar la hazaña.