Note 138 — XI Clasificación etnográfica de las razas peruanas
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Los etnógrafos opinan que las razas americanas esparcidas en todo el Nuevo Continente pueden dividirse en secciones diferentes.
Así, la parte oriental de este Continente fué poblada por una raza que, según Bory de Saint-Vincent, probablemente salió de las vertientes de los montes Allegany y de los Apaches de la hoya del río San Lorenzo: las emigraciones de estos pueblos pasarían á las Floridas, y de allí al mediodía, ocupando las regiones de México, Antillas, Tierra-Firme, Guayanas, y el territorio de Cumana: esta raza es originaria de los Pieles-Rojas, que se han extinguido por el poder absorbente de los Yankees. Los indígenas de Yucatán y de Honduras, los Caribes y los Galibis tienen analogías marcadas con esta raza oriental, pues como ella, son de cuerpo bien formado, y ágiles; su cabeza prolongada es bien conformada; su cara es ovalada (dolicocéfala), que son los cráneos cuyo diámetro antero-posterior es notablemente mayor que el transversal; la frente deprimida; los cabellos negros, gruesos y lucientes; y el color de la piel cobrizo.
La raza meridional de una parte sud del Contínente Americano, como la hoya superior del Orinoco, la hoya del Amazonas, el Brasil, el Paraguay y la Araucania, tienen, según Augusto de Saint-Hilaire, caracteres que recuerdan la raza china: la cabeza redonda (braquiocéfala), que son los cráneos cuyo diámetro antero-posterior difiere muy poco del transversal, muy voluminosa, hundida en las espaldas por ser el cuello corto, y pesada y aplanada por el vértice; la frente ancha, muy deprimida; los pómulos salientes; los ojos pequeños; la nariz achatada; los labios gruesos; la boca grande; los cabellos negros, lisos y rígidos; y la piel de color de cuero curtido. Los indígenas de las costas occidentales eran diferentes á los del resto del Continente, no solamente por sus caracteres orgánicos, sino también por sus costumbres, y su avanzada civilización, como lo comprueban las naciones de México, del Perú y de los Chibchas, que eran pueblos muy adelantados.
Por consiguiente, según las observaciones craneoscópicas de los etnógrafos citados, éstos demuestran que el tipo originario y común de la América del Norte fué el dolicocéfalo, y en la América del Sud el braquiocéfalo. Aunque esos caracteres craneoscopicos no tienen valor absoluto en las clasificaciones de las razas, son de una grande importancia en el estudio de éstas, unidos á los demás elementos étnicos que las caracterizan.
El doctor Retzius hace de los cráneos humanos la siguiente división:
Dilococéfálos { Puros índice menor que 75 por 100.
Subdolicocéfalos, entre 75 y 77·5 por 100.
Mesaticéfalos entre 77·6 y 77·9 por 100.
Braquiocéfalos { Subdolicocéfalos, entre 80 y 84·9 por 100.
Puros entre 85 y más por 100.