Note 283 — Chapter VII
Reading edition
The reader of Spanish will see that in the version in the text I have condensed the original, which abounds in the tautology and repetitions characteristic of the compositions of a rude people. “Señor nuestro, ya V. M. sabe como es muerto nuestro N.: ya lo habeis puesto debajo de vuestros pies: ya está en su recogimiento, y es ido por el camino que todos hemos de ir y á la casa donde hemos de morar, casa de perpetuas tinieblas, donde ni hay ventana, ni luz alguna: ya está en el reposo donde nadie le desasosegará.... Todos estos señores y reyes rigiéron, gobernáron, y gozáron del señorío y dignidad real, y del trono y sitial del imperio, los cuales ordenáron y concertáron las cosas de vuestro reino, que sois el universal señor y emperador, por cuyo albedrio y motivo se rige todo el universo, y que no teneis necesidad de consejo de ningun otro. Ya estos dichos dejáron la carga intolerable del gobierno que tragéron sobre sus hombros, y lo dejáron á su succesor N., el cual por algunos pocos dias tuvo en pie su señorío y reino, y ahora ya se ha ido en pos de ellos al otro mundo, porque vos le mandásteis que fuese y le llamásteis, y por haberle descargado de tan gran carga, y quitado tan gran trabajo, y haberle puesto en paz y en reposo, está muy obligado á daros gracias. Algunos pocos dias le lográmos, y ahora para siempre se ausentó de nosotros para nunca mas volver al mundo.... ¿Quien ordenará y dispondrá las cosas necesarias al bien del pueblo, señorío y reino? ¿Quien elegirá á los jueces particulares, que tengan carga de la gente baja por los barrios? ¿Quien mandará tocar el atambor y pífano para juntar gente para la guerra? ¿Y quien reunirá y acaudillará á los soldados viejos, y hombres diestros en la pelea? Señor nuestro y amparador nuestro! tenga por bien V. M. de elegir, y señalar alguna persona suficiente para que tenga vuestro trono, y lleve á cuestas la carga pesada del régimen de la república, regocige y regale á los populares, bien así como la madre regala á su hijo, poniéndole en su regazo.... O señor nuestro humanísimo! dad lumbre y resplandor de vuestra mano á esto reino!... Hágase como V. M. fuere servido en todo, y por todo.” Sahagun, Hist. de Nueva-España, lib. 6, cap. 5.