Note 109 — Chapter I
Reading edition
“Eran tantas las Piedras, que nos echaban con Hondas dentro en la Fortaleza, que no parecia sino que el Cielo las llovia; é las Flechas, y Tiraderas eran tantas, que todas las paredes y Patios estaban llenos, que casi no podiamos andar con ellas.” (Rel. Seg. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 134.) No wonder that they should have found some difficulty in wading through the arrows, if Herrera’s account be correct, that forty cart-loads of them were gathered up and burnt by the besieged every day! Hist. general, dec. 2, lib. 10, cap. 9.