Note 436 — Chapter IV
Reading edition
A description of the capital in its glory is thus given by an eyewitness. “Esta Ciudad era la segunda cosa principal de la tierra, y así habia en Tezcuco muy grandes edificios de templos del Demonio, y muy gentiles casas y aposentos de Señores, entre los cuales, fué muy cosa de ver la casa del Señor principal, así la vieja con su huerta cercada de mas de mil cedros muy grandes y muy hermosos, de los cuales hoy dia están los mas en pie, aunque la casa está asolada, otra casa tenia que se podia aposentar en ella un egército, con muchos jardines, y un muy grande estanque, que por debajo de tierra solian entrar á él con barcas.” (Toribio, Hist. de los Indios, MS., Parte 3, cap. 7.) The last relics of this palace were employed in the fortifications of the city in the revolutionary war of 1810. (Ixtlilxochitl, Venida de los Esp., p. 78, nota.) Tezcuco is now an insignificant little place, with a population of a few thousand inhabitants. Its architectural remains, as still to be discerned, seem to have made a stronger impression on Mr. Bullock than on most travellers. Six Months in Mexico, chap. 27.