Note 646 — Chapter XXIII
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No prosigas;—cessa, Cessa, Enrique, porque son Palabras indignas essas, No de un Portugués Infante, De un Maestre, que professa De Christo la Religion, Pero aun de un hombre lo fueran Vil, de un barbaro sin luz De la Fé de Christo eterna. Mi hermano, que está en el Cielo, Si en su testamento dexa Essa clausula, no es Para que se cumpla, y lea, Sino para mostrar solo, Que mi libertad desea, Y essa se busque por otros Medios, y otras conveniencias, O apacibles, ó crueles; Porque decir: Dese á Ceuta, Es decir: Hasta esso haced Prodigiosas diligencias; Que un Rey Católico, y justo Como fuera, como fuera Possible entregar á un Moro Una ciudad que le cuesta Su sangre, pues fué el primero Que con sola una rodela, Y una espada, enarboló Las Quinas en sus almenas? Jorn. II.
When we read the Príncipe Constante, we seldom remember that this Don Henry, who is one of its important personages, is the highly cultivated prince who did so much to promote discoveries in India.