Note 330 — Chapter XVI
Reading edition
D. Leo.
Principe, qu’ en paz, y en guerra,
Te llama perfeto el mundo,
Oye una muger!
Rey.
Comiença.
D. Leo.
Del gobernador Fadrique
De Lara soy hija.
Rey.
Espera.
Perdona al no conocerte
La cortesia, que es deuda
Digna á tu padre y á ti.
D. Leo.
Essa es gala y gentileza
Digna de tu ingenio claro,
Que el mundo admira y celebra.—
For dos vezes á Castilla
Fue un fidalgo desta tierra,—
Que quiero encubrir el nombre,
Hasta que su engaño sepas;
Porque le quieres de modo,
Que temiera que mis quexas
No hallaran justicia en ti,
Si otro que tu mismo fueras.
Poso entrambas en mi casa;
Solicito la primera
Mi voluntad.
Rey.
Di adelante,
Y no te oprima verguença,
Que tambien con los juezes
Las personas se confiessan.
D. Leo.
Agradeci sus engaños.
Partiose; llore su ausencia;
Que las partes deste hidalgo,
Quando el se parte, ellas quedan.
Boluio otra vez, y boluio
Mas dulcemente Sirena.
Con la voz no vi el engaño.
Ay, Dios! Señor, si nacieran
Las mugeres sin oydos,
Ya que los hombres con lenguas.
Llamome al fin, como suele
A la perdiz la cautela
Del caçador engañoso,
Las redes entre la yerua.
Resistime; mas que importa,
Si la mayor fortaleza
No contradize el amor,
Que es hijo de las estrellas?
Una cedula me hizo
De ser mi marido, y esta
Deuio de ser con intento
De no conocer la deuda,
En estando en Portugal,
Como si el cielo no fuera
Cielo sobre todo el mundo,
Y su justicia suprema.
Al fin, Señor, el se fue,
Ufano con las banderas
De una muger ya rendida;
Que donde hay amor, no hay fuerça.
Despojos traxo á su patria,
Como si de Africa fueran,
De los Moros, que en Arcila
Venciste en tu edad primera,
O de los remotos mares,
De cuyas blancas arenas
Te traen negros esclauos
Tus armadas Portuguesas.
Nunca mas vi letra suya.
Lloro mi amor sus obsequias,
Hize el tumulo del llanto,
Y de amor las hachas muertas.
Caso el Principe tu hijo
Con nuestra Infanta, que sea
Para bien de entrambos reynos.
Vino mi padre con ella.
Vine con el á Lisboa,
Donde este fidalgo niega
Tan justas obligaciones,
Y de suerte me desprecia,
Que me ha de quitar la vida,
Si tu Alteza no remedia
De una muger la desdicha.
Rey.
Viue la cedula?
D. Leo.
Fuera
Error no auerla guardado.
Rey.
Yo conocere la letra,
Si es criado de mi casa.
D. Leo.
Señor, la cedula es esta.
Rey.
La firma dize, Don Juan
De Sosa! No lo creyera,
A no conocer la firma,
De su virtud y prudencia.
Comedias de Lope de Vega, Tom. XI., Barcelona, 1618, ff. 143, 144.
This passage is near the end of the piece, and leads to the dénouement by one of those flowing narratives, like an Italian novella, to which Lope frequently resorts, when the intriguing fable of the drama has been carried far enough to fill up the three customary acts.