Note 119 — Chapter X
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Duero gentil, que, con torcidas vueltas, Humedeces gran parte de mi seno, Ansí en tus aguas siempre veas envueltas Arenas de oro qual el Tajo ameno, Y ansí las ninfas fugitivas sueltas, De que está el verde prado y bosque lleno, Vengan humildes á tus aguas claras, Y en prestarte favor no sean avaras, Que prestes á mis ásperos lamentos Atento oido, ó que á escucharlos vengas, Y aunque dexes un rato tus contentos, Suplícote que en nada te detengas: Si tú con tus continos crecimientos Destos fieros Romanos no te vengas, Cerrado veo ya qualquier camino A la salud del pueblo Numantino. Jorn. I., Sc. 2.
It should be added, that these two octaves occur at the end of a somewhat tedious soliloquy of nine or ten others, all of which are really octave stanzas, though not printed as such.