Note 606 — Chapter III
Thomasina Ross translation
For example, in the following speech of Rachel. The king has left her; and she meditates on the probable consequences of his absence:—
El cielo os guarde. Quanto, ay de mi, que os ausenteis, me pesa! Qué es esto, congojado pecho mio? Corazon, que temor te desalienta? Qué sustos te atribulan? Ya Castilla, a mi arbitrio no rinde la obediencia? Pues, corazon, qué graves sobresaltos son los que te combaten, y te aquejan? Sin duda debe ser, que como el cielo no te crió para tan alta esfera, como es el Solio regio, mal se halla tu natural humilde en su grandeza. Tomen exemplo en mí los ambiciosos, y en mis temores el sobervio advierta, que quien se eleva sobre su fortuna, por su desdicha, y por su mal se eleva. Mas cómo asi me agravio neciamente? Mi valor, mi hermosura, las estrellas, el cielo mismo, que dotò mi alma de tan noble ambicion, y la fomenta, no confirman mi merito? &c.