Note 1304 — Chapter VIII
Reading edition
‘“Grande resolucion!” contestó el débil monarca al ministro favorito: “hacedlo vos, duque.”’ Lafuente, Historia de España, vol. xv. p. 375. But this reply, so far from being a mark of weakness on the part of Philip, was a strictly logical application of the principles which he entertained, and which, indeed, were almost universal in Spain. We know from his contemporary biographer, that ‘Determinó el Rey en los principios de su Reynado, como Rey tan poderoso y Catolico, de consagrar y dedicar à Dios la potencia de sus Consejos y Armas para extinguir y acabar los enemigos de la Iglesia Santa.’ Davila, Historia de la Vida de Felipe Tercero, lib. i. p. 44.