Note 137 — TOMO II (continued 4)
Eduardo de Mier translation
En una colección de cartas de Lope de Vega al duque de Sessa, que D. Agustín Durán ha copiado del original autógrafo, y que me ha dejado examinar por la amistad que me profesa, se encuentra lo siguiente:
«Yo nací en Madrid, pared en medio de donde puso Carlos V la soberbia de Francia entre dos paredes, y, siempre que se ofrezca ocasión, hará su nieto lo mismo á ejemplo de su padre, pues de él y de San Quintín no se podrá olvidar las veces que entrare en San Lorenzo.»
Según Mesonero Romanos, el más profundo conocedor de todas las localidades de Madrid, Lope de Vega nació en la calle Mayor, y en la casa, ahora de construcción moderna, números 7 y 8 antiguos y 82 moderno, manzana 415. Como esta casa está situada cerca de la antigua puerta de Guadalajara y de la plazuela de la Villa, en donde Francisco I estuvo prisionero en la casa de los Lujanes, concuerda este dato con la indicación hecha por el mismo Lope de Vega. Es cosa notable que la casa, en donde nació este gran poeta, estuviera frente por frente de aquella otra, en la cual habitó Calderón la mayor parte de su vida.
La colección epistolar mencionada, de cuya autenticidad no puede dudarse, porque el mismo Durán asegura haberla copiado de las originales autógrafas de Lope, y que además ofrecen signos y caracteres intrínsecos muy fidedignos, contiene muchas noticias insignificantes; pero hay otras útiles para completar y confirmar la biografía de Lope.
Lo más importante es el párrafo de una, fecha en Madrid á 6 de julio de 1611, en que dice: «Aquí paso, señor excelentísimo, mi vida con este mal importuno de mi mujer, ejercitando actos de paciencia, que si fuesen voluntarios como precisos, no fuera aquí su penitencia menos que principio del Purgatorio,» y otra de 7 de septiembre de 1611, en la cual dice al duque que su esposa Juana está mejor. Dedúcese también de ella que Lope no entró tan pronto en el estado eclesiástico como Navarrete indica, y, siguiéndolo yo, repetí después... Algunas dudas se me ocurrieron no se hubiese cometido algún error en la copia de la fecha; pero, después de pensarlo maduramente, he averiguado que otras circunstancias confirman su exactitud. Sabemos por Montalván que la segunda mujer de nuestro poeta murió poco después de su hijo Carlos; pero entonces dedicó Lope sus Pastores de Belén, cuya primera edición apareció en 1612 (la licencia es de noviembre de 1611), á este mancebo, y no es posible admitir que, si al publicarse el libro, ó, por lo menos, al escribirse para la impresión, no viviera ya, la dedicatoria no llevara signo alguno de la pena de su padre. Añádese á esto que en otra carta de 4 de agosto de 1604 se dice que Juana da buenas esperanzas; pero como nosotros sólo sabemos de dos hijos, que Lope tuvo de su segunda esposa (Marcela y Lope, el más joven, fueron fruto de otras relaciones amorosas), y como el nacimiento de su hija Feliciana coincide con la muerte de su madre (epístola de Belardo á Amarilis), hay que deducir que el hijo nacido de Juana, á mediados de 1603, fué este mismo Carlos. Este murió, según dice Montalván, á la edad de siete años, y, por tanto, su muerte no pudo ocurrir antes de 1611; y si la fijamos á fines del otoño de este año (cuando Los Pastores de Belén estaban ya en prensa), hubo de vivir Doña Juana, por lo menos, hasta fines de 1612. Lope pudo ser ya entonces hermano de cofradías, y sólo más tarde ordenarse de sacerdote.
De la carta última, á que aludimos, y del contenido de otras, copio aquí la parte de ellas, que ofrece algún interés para conocer la vida de Lope ó la historia del teatro, siendo digno de especial atención lo que dice de Cervantes, porque realmente da á entender que hubo enemistad grave entre estos dos grandes hombres.
«Toledo 4 de Agosto 1604. Yo tengo salud y toda aquella Casa. D.ª Juana está para parir, que no hace menores los cuidados. Toledo está caro pero famoso, y camina con propios y extraños al paso que suele; las mugeres hablan, los hombres tratan, la justicia busca dineros, no la respetan como la entienden, representa Morales, silvale la gente: unos caballeros están presos, porque eran la causa de esto: pregonose en el patio que no pasase tal cosa, y asi apretados los Toledanos por no silvar se peen, que para el Alcalde mayor ha sido doble desacato porque estaba este dia sentado en el patio. Aplacó esto porque hizo La Rueda de la fortuna, comedia en que un Rey aporrea á su muger y acuden muchos á llorar este paso como si fuera possible......
»De poetas no digo muchos en cierne para el año que viene, pero ninguno hay tan malo como Cervantes ni tan necio que alabe á D. Quixote. Dicen en esta ciudad que se viene la corte para ella. Mire Vd. por donde me voy á vivir á Valladolid, porque si Dios me guarda el seso, no mas Cortes, coches, caballos, Alguaciles, músicos, rameras, hambres, hidalguias, poder absoluto y sin P... disoluto, sin otras sabandijas que avia ese Oceano de perdidas y escuela de desvanecidos... no mas, por no imitar a Garcilaso en aquella figura Correctionis quando dijo
A satira me voy mi paso á paso,
cosa para mi mas odiosa que mis librillos á Almendares y mis Comedias á Cervantes.
»Si allá murmuran de ellas algunos que piensan que las escribo por opinion, desengañeles Vm. y dígales que por dinero.»
Carta sin fecha: «Estos dias he escrito un libro que llamo Pastores de Belen, prosa y versos divinos á la traza de La Arcadia. Dicen mis amigos, lisonja aparte, que es lo mas acertado de mis ignorancias, con cuyo animo le he presentado al Consejo y le imprimiré con toda brebedad, que ha sido devocion mia, y aunque de materia sagrada, tan copiosa de historia humana y divina que pienso será recibido igualmente.»
Carta sin fecha: «No hay acá cosa nueva mas de que el gran Morales vino, y anoche estaban Pastrana, etc., la Señora Josefa Vaca descolorida y menos arrepentida. Hiciéronles bayles, vilos desde la calle por la reja, y habiendo dicho Victor, respondió dentro Pastrana: Esto habiamos de decir nosotros, y llovieron albricias de boca por todo el aposento.
»Carlos anda con calzones, dice que desea que V. E. le vea.»
«Toledo á 4 de Septiembre de 1605. Mi Jerusalén enviela á Valladolid para que el consejo me diese licencia. Imprimirela muy á prisa y el primero tendrá V. E. Es cosa que he escrito en mi mejor edad y con estudio diferente que otras de mi juventud, donde tiene mas poder el apetito y corazon.»
«Lerma á 19 de Octubre de 1613. Ya, Señor Exmo., estamos de partida para Ventorrilla. El miercoles se hará en aquel jardin, si quiere el agua, la comedia de estos caballeros y luego tomaré yo, si Dios fuese servido, el camino de mi casa para servir á V. E., como deseo...—Muy metidos estamos en hacer Dragones y serpientes para este teatro; pudiera ahorrarse la costa con darnos algunas de estas Señoras mondongas...—De Madrid me han escrito que por pregon público se ha prohibido que las mugeres no vayan á la Comedia, no se que se murmura aquí acerca de la causa.»
La noticia que doy de que Lope se casó con Isabel de Urbina, inmediatamente después de su vuelta de Inglaterra, se ve confirmada por la siguiente anécdota, por otra parte, insignificante, que cuenta en una carta sin fecha, porque no es posible suponer que, en caso contrario, refiriera de sí mismo lo que dice:
«Quiero contarle á V. E. un cuento, y es, que llegando yo mozuelo á Lisboa quando la jornada de Ingalaterra se apasionó una cortesana de mis partes y yo la visité lo menos honestamente que pude. Dile unos escudillos, reliquias tristes de las que habia sacado á una vieja madre que tenia, la qual con un melindre entre puto y grave me dijo asi: No me pago cuando me huelgo.»
Carta sin fecha: «No se si es sobra de tiempo ó falta de gusto juntar V. E. estos papeles que me escribe, pero de cualquiera suerte quisiera que fueran, ya que ignorancias mias, en su original por lo menos, por que aunque tengan los nombres no serán mias, pues de partos y adulterios ya no tendrian la primera forma que les di en sus principios. Liñan hizo algunas y yo las vi: del Cid eran dos, una de la Cruz de Oviedo y otra que llamaban la Escolastica, de Brabonel tambien, y de un Conde de Castilla: no se que escribiere otras: De Lupercio hubo algunas tragedias, pienso que buenas, lo que permitió aquel siglo en que ni los ingenios eran tantos ni los ignorantes tan atrevidos....... Se entretuviera mucho V. E. viendo tanto representante con el luto en los estómagos que es cosa lastimosa. Todos se han venido aquí, que como es el corazon este lugar no hay parte necesitada que no le pida favor.»
Merece notarse, como consta de la fecha de otras cartas, que Lope residió en Toledo, á fines de julio de 1610, y desde el 15 al 22 de marzo de 1611.—El Marqués de Pidal posee otra colección de cartas autógrafas de Lope de Vega al duque de Sessa.