Note 34 — II
Reading edition
Luis de Leon's probity was not free from a touch of brusqueness. This is disclosed by his own description of his behaviour to a dullard who made his life at Salamanca a burden: 'Acerca del capítulo cuarto, demás de lo dicho digo que creo que este testigo es un bachiller Rodriguez, y por otro nombre el doctor Sutil que en Salamanca llaman por burla; y sospécholo de que dice en este capítulo que le dejé sin respuesta, porque jamás dejé de responder á ninguna persona de aquella universidad que me preguntase algo, sino a éste que digo, con el cual por ser falto de juicio y preguntar algunas veces cosas desatinadas, y colligir disparates de lo que oia y no entendia, me enojaba y le decia que era tonto. Y otras veces por no enojarme ni desconcertarme con él no le respondia nada, sino huia dél' (Documentos inéditos, vol. X, pp. 357-358).