Note 7 — Materiales folk-lóricos
Reading edition
Los sangkabagí se vengan de los que desdeñan su amistad, arrastrándoles por el suelo, cuando están dormidos ó llevándoles á otros lugares ó sacándoles el hígado, para llenar el hueco con yerbas. Y cuéntase que los sangkabagí tienen una vista tan perspicaz, que pueden ver las entrañas de los hombres vivos, al través de la piel. Y otras veces hacen que el anay (ternes monoceros) ó el gorgojo destruyan las ropas, el palay, el maiz y semillas de la persona que les haya causado algún disgusto. En cambio, entregan á sus amigos más estimados, un libro (llamado) de la compañía7 y este libro les conducirá con inconcebible prontitud á donde quieran aunque sea á lugares muy lejanos, con solo señalar el sitio á donde deseen trasladarse. Se cuenta que un viejo natural de Sarrat (Ilocos Norte) iba de su pueblo á Laoag (cosa de una legua de distancia) á hacer compras y á los cuatro minutos volvía con los objetos comprados. Y esto lo hacía todos los días por la mañana, mediodía y noche. Los sangkabagí—dice además el vulgo—enseñan á sus amigos á hacer relojes y les entregan raices para curar en un momento cualquier enfermedad, con solo acercar esas raices maravillosas á los pacientes.