← Table of contents
El Diablo Cojuelo

Note 524 — TRANCO VIII

Reading edition

La calle Mayor y el Prado: en estas dos universidades estudiaban discreción y cortesanía los galanes y las damas de Madrid. Lope de Vega, en el acto II de El Desconfiado:

«PEDRO. ...Que una mujer en la Corte es imposible ser necia, y más cuando ella se precia de que esta fama le importe; pues para tomar el grado de doctas, gastan, señor, cursos de calle Mayor y cuodlibetos del Prado».

El enamorado, pues, tenía ambos lugares, la calle Mayor o Carrera y el Prado de San Jerónimo, por estaciones principalísimas de su diaria devoción. Calderón de la Barca, en la jorn. I de Hombre pobre todo es trazas:

«D. DIEGO. Por la mañana estaré en la iglesia a que acudís; por la tarde, si salís, en la Carrera os veré; al anochecer, iré al Prado, al coche arrimador luego, en la calle embozadador ved si advierte bien mi amor horas de calle Mayor, misa, reja, coche y Prado.»

De este paseo se lee en la Primera y segunda parte de las grandezas y cosas notables de España, de Pedro de Medina, corregidas y ampliadas por Pérez de Mesa, fol. 205: «A la otra mano derecha del mismo monasterio [de San Jerónimo], saliendo de las casas, ay otra alameda tambien muy apacible, con dos órdenes de árboles, que hazen vna calle muy larga hasta salir al camino que llaman de Atocha.... Llaman a estas alamedas el prado de san Hieronymo, donde de invierno al sol y de verano a goçar de la frescura, es cosa muy de ver y de mucha recreacion la multitud de gente que sale, de viçarrisimas damas, de bien dispuestos caualleros, y de muchos señores y señoras principales, en coches y carroças. Aqui se goza con gran deleyte y gusto de la frescura del viento todas las tardes y noches del estío, y de muchas buenas musicas....»

Explore with AITake your curiosity a little further.

Reading settings