← Table of contents
El Diablo Cojuelo

Note 513 — TRANCO VIII

Reading edition

El lujoso entierro del Astrólogo sería, plus minusve, como aquel que pinta Quevedo en El mundo por de dentro: «En esto, llegamos a la calle Mayor.... Tomamos puesto conveniente para registrar lo que pasaba: fué un entierro, en esta forma: venían envainados en unos sayos grandes de diferentes colores unos pícaros, haciendo una taracea de muñidores. Pasó esta recua incensando con las campanillas; seguían los muchachos de la Dotrina, meninos de la muerte y lacayuelos del ataúd, chirriando la calavera; seguíanse luego doce galloferos, hipócritas de la pobreza, con doce hachas, acompañando el cuerpo y abrigando a los de la Capacha, que, hombreando, testificaban el peso de la difunta....»

Explore with AITake your curiosity a little further.

Reading settings