Note 342 — TRANCO V
Reading edition
Devolviendo una imputación ofensiva, o rechazando una exigencia inadmisible, solía y suele añadirse, por énfasis y tu alma, o y su alma, bien que no lo registre el Diccionario. Véanse algunos ejemplos. Pérez de Montalván, en la jorn. I de Santo Domingo en Soriano:
«PIERRES. ...Pero llégate al difunto y pregúntale a qué viene.
CHOCOLATE. Llegue el francés y su alma.»
Don Francisco de Leiva, en la jorn. III de La Dama presidente:
«ANGELA. Otro criado....
MARTÍN. (Aquí entro yo.)
ANGELA. Que allá tuvisteis declara lo mismo.
CÉSAR. Ese es un borracho.
MARTÍN. (¡Tú lo eres y tu alma!)»
Nuestro Vélez mismo, en La Sarna de los banquetes, apud Flor de entremeses y sainetes de diferentes autores (1657), página 20 de la edición de Menéndez y Pelayo, Madrid, 1903:
«TARJETA. ¿Habrá un jarro de agua?
CRIADO 1.º Y bueno.
TARJETA. Pues bébale él y su alma.»