Note 314 — TRANCO V
Reading edition
Sobre estas virtudes curativas que se atribuyeron respectivamente a los reyes de Francia y a los de España, debe leerse una de las Cartas eruditas y curiosas del padre Feijóo, la XXV del tomo I. «Es hecho constante—dice en ella, y adviértase que la escribía aun no mediado el siglo XVIII—que a la Corte de Francia concurre de varias partes gran número de los que padecen la enfermedad dicha [lamparones], y que anualmente, el día de Pentecostés, el Rey Christianíssimo, haviendose confessado y comulgado en el convento de San Francisco, los toca a todos en la frente, puesta la mano en forma de Cruz, pronunciando aquellas palabras: Rex tangitte, Deus sanat te, in nomine Patris, & Filij & Spiritus Sancti. En unos autores he leído sanat, en otros sanet.» Y en cuanto a nuestros reyes: «Sepa más v. mrd. que el mismo Gaspar de los Reyes cita no menos que doze autores que afirman que los Reyes de Hespaña gozan la admirable prerogativa de expeler los Demonios de los cuerpos de los Energúmenos; y esto, sin más diligencia que ponerse en presencia de ellos.» Feijóo dice claramente que no creía en tales virtudes curativas de los monarcas de allá ni de los de acá, y, en efecto, o esa virtud se ha perdido, o, lo que es más probable, no la hubo nunca.