Note 286 — TRANCO V
Reading edition
Asemejándolos a los censos, Vélez llama güéspedes al quitar a los hospedados en el mesón, porque al ausentarse, dejaban de ser huéspedes, y güésped de por vida al mesonero, porque lo había de ser hasta su muerte. En este pasaje pudo echar de ver don Antonio de Valbuena que, contra lo que, sin duda ofuscado, defendió en algún periódico, huésped, como hospes latino, significa, y así lo advierte Covarrubias, tanto el forastero que viene a nuestra casa, o a nuestro pueblo, como el mesonero o el que tiene casa de posadas. En el cap. LIX de la segunda parte del Quijote ocurren juntas, como en el texto que anoto, las dos acepciones de esta voz: «¡Por Dios—respondió el huésped (el hospedador)—que es gentil relente el que mi huésped (el hospedado) tiene!»
El decir al quitar de cosas extrañas a los censos no fué original de Vélez de Guevara: ya se leía en el Romancero general (fol. 257 vto.):
«Teneys vn custodio falso, vn Argos astuto artero, más velador que velado, novio al quitar, como censo.»
Y en Tirso de Molina, acto II, de La Villana de la Sagra:
«CARRASCO. No hay tal pariente en el mundo como el dinero en la mano; éste es pariente de veras; que lo demás es quimeras: él es padre, primo, hermano.
D. LUIS. Carrasco, lo propio pienso que se usa en cualquier lugar.
CARRASCO. Hay parientes al quitar, que son de casta de censo.»