Note 119 — TRANCO PRIMERO
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Como dice el Diccionario de la Academia, salvo el guante es «expresión familiar de que se usa para excusarse de no haberse quitado el guante al dar la mano a uno». Tirso de Molina, en el acto II de Por el sótano y el torno:
«DON DUARTE. ...Quiso el cielo, cuando el planeta mayor de púrpura entapizaba su real peregrinación, que tropezase mi dama en un hoyo, a intercesión de mis ruegos; que en Madrid todo sirve a la ocasión. Llegué diligente a darla la mano, que recibió salvo el guante, aunque por él rayo o nieve me abrasó....»
Otras veces se rogaba que se perdonara el guante. Lope de Vega, en el acto I de El Acero de Madrid, hace decir a Lisardo al dar la mano a Belisa, que ha tropezado y caídose en la calle:
«Perdone vuesa merced el guante.»
Y esto quiere decir de su metáfora Luis Vélez: que se le perdone.