Note 4 — PRÓLOGO
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Fué hijo del licenciado Diego Vélez de Dueñas, nacido en Jerez de la Frontera, y de doña Francisca Negrete de Santander, natural de Ecija, quienes habían contraído matrimonio en esta ciudad, siendo él vecino de Sevilla, a 10 de febrero de 1573. Vélez de Dueñas—descendiente de don Llorente Vélez de Guevara, uno
«de los trescientos hidalgos que ganaron a Jerez»,
como recordó, andando el tiempo, el autor de Reinar después de morir—era hijo de Alonso Rodríguez Vélez y de doña Isabel de Dueñas, y se llamó indistintamente Diego de Dueñas y Diego Rodríguez de Dueñas mientras fué estudiante. Para graduarse de bachiller en Leyes en la Universidad de Sevilla (22 de septiembre de 1570), presentó los siguientes recaudos: casi seis meses que en la dicha facultad había cursado en Salamanca por los años de 1563, 64 y 65; dos cursos más, oídos en Sevilla, el último, desde 1.º de mayo de 1568 hasta 7 de mayo de 1569, y cinco lecciones de leyes que había leído. (Archivo universitario de Sevilla, libro 1.º de Diligencias y colaciones de grados menores, desde 1570 hasta 1574.) Este sujeto es, como columbré diez años ha, el mismo lincenciado Dueñas, poeta más que razonable, autor de once de las composiciones coleccionadas en Méjico, en 1577, bajo el título de Flores de varia poesía (Biblioteca Nacional de Madrid, Ms. 2973), y el mismo a quien se refirió el licenciado Francisco Pacheco, jerezano como él, en su interesante composición intitulada La sátira apologética en defensa del divino Dueñas, escrita en 1569, anotada por mí y publicada en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos (1907-1908). Trasladado a Écija desde su casamiento, allí vivió pobremente ejerciendo la abogacía y criando otros hijos, entre ellos, a Diego, nacido en 1586 y poeta como su padre y su hermano, vistiéndose y vistiendo a su familia de fiado, de lo cual es buena muestra cierta escritura que encontré en aquel archivo de protocolos, al buscar documentos cervantinos (Antonio Trapel, libro 1.º de 1588, fol. 1899), y componiendo de cuando en cuando tal cual epigrama latino, como el que hizo en elogio de don Alvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, para el Comentario en breve compendio de disciplina militar, escrito por el licenciado Mosquera de Figueroa (Madrid, Luis Sánchez, 1596).
Doña Francisca Negrete de Santander era hija del licenciado Diego de Santander, oriundo de la Montaña, y de doña María de Medina, vecinos de Écija. De estos Negretes y Santanderes, unos habían negociado en las Indias, y otros eran hombres de estudios, como lo demuestran los diversos datos que allegué: el doctor Pedro de Santander y su mujer doña Inés Melgarejo, vecinos de Sevilla, él hijo del doctor Negrete, se despacharon a la Nueva España, con los suyos, antes de mediar el siglo XVI (Archivo general de Indias, Licencias de pasajeros, 1534 y 1554 (43, 2, 1/5), relación núm. 74 del cuaderno 9.º). En 25 de septiembre de 1553, Diego Negrete de Santander, vecino de Sevilla, hijo de Bernardo Negrete de Santander y de Isabel Gómez Adalid, se despachó por mercader por tres años para Tierra Firme y Popayán (Ibid., al fin de la primera hoja). El bachiller Juan de Santander, natural de Écija, probó en 17 de marzo de 1554 haber ganado un curso de Medicina, «oyendo del doctor gudiel y del doctor ferrer» (Archivo universitario de Osuna, Pruebas de cursos, fol. 6 del cuaderno del dicho año), y en 4 de mayo de 1555 probó otro en la Universidad complutense (Archivo Universitario de Alcalá, hoy en el Histórico Nacional, Pruebas de cursos de 1540 a 1555, fol. 714 vto.). Con el nombre de Juan Antonio de Santander, se graduó en Medicina en la misma Universidad a 16 de mayo de 1555, y repitiendo en Osuna para licenciado, se le asignaron puntos, hizo el examen secreto y se le confirió el grado en 28 de agosto de 1568, doctorándose en 16 de mayo de 1569 (Registro 1.º de grados, fol. 22 del dicho año), a presencia del duque de Osuna don Pedro Girón, de su hijo don Juan, marqués de Peñafiel, de don Alonso Téllez Girón, hermano natural del Duque y de muchos doctores y maestros. En la propia Universidad se graduó de bachiller en Artes, a 28 de julio de 1587, Alonso de Santander (Registro 2.º de Grados, fol. 28 de este año), asimismo natural de Écija, a quien vuelvo a encontrar en Alcalá ganando un curso de Teología escolástica en 8 de mayo de 1590. (Archivo universitario de Alcalá, pruebas de cursos de 1590 a 1593, fol. 21 del dicho año.) Y, en fin, un Pedro de Santander figura, para la devolución de la blanca de carne, entre los dignidades, canónigos, racioneros y capellanes de la Iglesia Mayor de Sevilla, en el año de 1596 (Archivo Municipal de Sevilla, Libros de Propios, asientos de 12 de junio de 1597). Este prebendado, probable deudo de Luis Vélez de Guevara, fué quizás quien le hizo entrar de paje en el palacio de don Rodrigo de Castro, cardenal arzobispo de Sevilla.