Note 38 — PRÓLOGO
Reading edition
Página 237 de mi edición crítica de Rinconete y Cortadillo (Sevilla, 1905). A mayor abundamiento, vea el curioso, porque es concluyente y definitivo—como dicen ahora—algo de lo que advirtió el sabio maestro Menéndez y Pelayo para explicar por qué en la hermosa edición académica de las Obras de Lope de Vega no había de copiar servilmente los antiguos textos: «...Publíquense enhorabuena—observaba—con estricto rigor paleográfico (y no de otro modo deben publicarse) todos los monumentos literarios anteriores a la era de los Reyes Católicos; pero séanos lícito disfrutar, como de cosa familiar y doméstica, de todo el tesoro de nuestras letras clásicas, y no nos empeñemos en ahuyentar a las gentes de la lección de nuestros autores de la edad de oro, presentándolos en textos de aspecto repulsivo, sólo para que algún filólogo tenga el placer de saber a ciencia cierta que Calderón, en El Mágico prodigioso escribió (verso 754), hedad con h.»