Note 40 — PRÓLOGO A LOS MOSQUETEROS[40] DE LA COMEDIA DE MADRID.
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Llamaban mosqueteros, como dice el Diccionario de la Academia, a los que en los antiguos corrales de comedias las veían de pie desde la parte posterior del patio. Y a silbar a los cómicos llamaban, consiguientemente, mosquetear, verbo que falta en el dicho léxico. Ruiz de Alarcón, en el acto I de Mudarse por mejorarse:
«REDONDO. ...Representante afamado has visto, por sólo errar vna sílaba, quedar a silbos mosqueteado.»
A lo que parece, o era reciente el silbar en el teatro cuando el admirable poeta mejicano escribió Todo es ventura, o se había introducido de nuevo esa grosera costumbre, pues en el acto I dicen dos interlocutores:
«DUQUE. ¿Tú, Fabio?
FABIO. Yo, en la comedia.
DUQUE. ¿Pareció bien?
FABIO. No, señor, con ser divino su autor; porque si no se remedia esta nueva introdución de los silbos, es forzoso que pierda el más ingenioso a los versos la afición.»