Note 14 — CAPÍTULO XIV.
Reading edition
Pág. 134.—La duda de Descartes fué una especie de revolucion contra la autoridad científica, y por tanto fué llevada por muchos á una exageracion indebida. Sin embargo no es posible desconocer que habia en las escuelas necesidad de un sacudimiento, que las sacase del letargo en que se encontraban. La autoridad de algunos escritores se habia levantado mas alto de lo que convenia; y era menester un ímpetu como el de la filosofía de Descartes para derribar á los ídolos. El respeto debido á los grandes hombres no ha de rayar en culto, ni la consideracion á su dictámen degenerar en ciega sumision. Por ser grandes hombres, no dejan de ser hombres, y de manifestarlo así en los errores, olvidos y defectos de sus obras. Summi enim sunt, homines tamen, decia Quintiliano. Y san Agustin confiesa, que la infalibilidad la atribuye á los libros sagrados; pero que en cuanto á las obras de los hombres, por mas alto que rayen en virtud y sabiduría, no por esto son mas obligados á tener por verdadero todo cuanto ellos han dicho ó escrito.