Note 182 — X.
Luis Navarro y Calvo translation
El eclipse de 29 de Febrero de 1504, que Colón predijo tres días antes á los indios de Jamaica para asustarlos y obligarles á llevar nuevas provisiones. Encuentro anotadas las circunstancias de este eclipse y la deducción de la longitud del puerto de Santa Gloria en el litoral de la isla Janahica (Jamaica) en el libro de las profecías de Colón, fol. 76. También en el testamento de Diego Méndez se habla y nombra el eclipse casi total. Colón advierte que no pudo observar el principio del eclipse, porque el comienzo fué primero que el sol se pusiese.
Este caso rarísimo es un efecto de refracción. Dice Fernando Colón (Vida del Almirante, cap. 103) que Colón dijo á los indios durante el eclipse quería hablar un poco con su Dios, y se encerró. Sacó especialmente partido de la inflamación de la luna por ira del cielo, tinte que lo produce, según se sabe, la inflexión de los rayos solares en el cono de la sombra, por la influencia de atmósfera terrestre y que es vivísimo en la zona tropical. (Rélat. hist., t. III, pág. 544.) No hay necesidad alguna de suponer que la predicción del eclipse se fundaba en cálculos de Colón. El Almirante tenía sin duda efemérides á bordo, probablemente las de Regiomontanus que abarcaban los años 1475-1506 ó el Calendarium eclipsium para 1483-1530, cuyo uso era muy común entre portugueses y españoles. Esta suposición es tanto más probable, cuanto el Almirante tenía plena confianza en la determinación de las longitudes por la observación de los eclipses lunares (dice en su carta al papa Alejandro VI) no pudo haber yerro, porque hubo entonces eclipses de la luna, y ya en el Diario de su primer viaje (día 13 de Enero de 1493) se propone «observar la conjunción de Júpiter y Mercurio y la oposición de Júpiter», fenómenos sin duda indicados en las efemérides que llevaba en el barco. El amigo de Colón, Vespucci, dice claramente en la carta á Lorenzo de Médicis (Bandini, pág. 72), que se sirvió en 1499 y 1500 «del almanaque de Juan de Monteregio, calculado por el meridiano de Ferrara.»