Note 148 — X.
Luis Navarro y Calvo translation
Es tanto más curioso encontrar este rasgo de costumbres (nec carnibus vescentes) en una bula pontificia, cuanto que en el Diario de Colón no se consigna. Como en las islas de América no había, á excepción del lamantín, ningún mamífero más grande que el agutí (el mono sólo se halla en la isla de la Trinidad), los indígenas casi no podían alimentarse con más carne animal que la de aves y peces. Sin embargo, aun en la parte de la América tropical, donde primitivamente había cuadrúpedos de volumen y peso más considerable (tapir, lama, ciervo, pecari capybara), tenían los indígenas, según parece, una preferencia muy marcada por las sustancias vegetales.
Creo poco probable que el nombre de la India, nombre que Colón daba á su descubrimiento, y que sólo una vez, y en sentido distinto, se encuentra en la Bula de 4 de Mayo de 1493, despertara en los eruditos de Roma el recuerdo de castas á quienes repugna la carne animal. Esta Bula no nombra la India sino al hablar de la línea de demarcación: Terræ firmæ et insulæ inventæ vel inveniendæ versus. Indiam aut versus aliam quamcumque partem.
Es digno de notar que en la Bula más incompleta de 3 de Mayo de 1492, de que antes he hablado, y que está sacada de los archivos de Simancas, las palabras versus Indos, ut dicitur, han sido añadidas donde se habla del viaje de Colón á través del Océano, mientras la misma Bula es más reservada en los elogios tributados al Almirante. He aquí las variantes lectiones. Se lee en el documento del 3 de Mayo: «Dilectum filium Christoforum Colon, cum navigiis et hominibus destinastis ut terras remotas et incognitas, per mare ubi hactenus navigatum non fuerat, diligenter inquirerent: qui tandem Divino auxilio per partes occidentales, ut dicitur, versus Indos, in mari Oceano navigantes certas insulas remotissimas et etiam terras firmas invenerunt.» La Bula de 4 de Mayo dice: «Dilectum filium Christoforum Colon, virum utique dignum, et plurimum commendandum, ac tanto negotio aptum, cum navigiis et hominibus destinastis ut terras remotas et incognitas...»