Note 12 — I.
Luis Navarro y Calvo translation
Véase mi Rélation historique, t. III, pág. 376. Los verdaderos pinos (sin duda el Pinus occidentalis), á propósito para palos de buques y «tan elevados que apenas se veían las cimas», los halló Colón en la costa occidental de la isla de Cuba, cerca de las sierras de Moa. También vió el espectáculo que con frecuencia me llamó la atención en Méjico de la mezcla de pinos y de palmeras, cerca de Baracoa (Diario del primer viaje, correspondiente á los días 25 y 27 de Noviembre de 1492); pero en la isla de Haïti, en las montañas de Cibao, descubrió Colón con sorpresa pinos sin piñas. «Abunda la tierra áspera del Cibao (de Civa, piedra) de pinos muy altos que no llevan piñas, por tal orden compuestos por naturaleza, que parecen azeytunos del Axarafe de Sevilla» (Herrera, Déc. I, lib. II, cap. 4, página 35). Los botánicos reconocen que no es posible caracterizar con más precisión las Coníferas sin piñas, la sección de las Coníferas de frutos solitarios ó simples, el grupo de las Taxineas de Richard (Mem. sur les Cycadées et les Coniferes, 1826, pág. 6, 105 y 124).