Note 269 — APÉNDICE II.
Luis Navarro y Calvo translation
Cito con preferencia estas denominaciones de la tierra de los Antichtonios, que, en siglos posteriores, ha sido idénticamente aplicada á América. Finis erat orbis ora gallici litoris, nisi Britannia insula amplitudine nomen Orbis alterius mereatur. (Dicuil, De mesura orb. terræ, p. 50, Walck; pasaje imitado de Floro III, 10, 16.) acerca de las dificultades con que tropiezan los habitantes de la tierra austral, Antichtonios, para comunicarse con los habitantes de nuestro οἰκουμένη, véanse dos párrafos notables en Cleón, Cyel. Théor., t. II (ed. Theop. Schmidt, 1832, págs. 11-12) y en Geminus, Elem. Astr., c. 13. (Pet. Uran., pág. 52.) El primero añade: «La existencia de esta tierra antichtona (de los Anticianos) la hemos sabido por consideraciones (teóricas) de física general, φυσιολογία, no por la experiencia (de hechos históricos).»