Note 134 — VI.
Luis Navarro y Calvo translation
Es la semilla del Amomum Granum Paradisi de Afzelius, objeto de muy importante comercio (sobre todo para la ciudad de Amberes) antes de la expedición de Gama. Esta semilla de una Drymirhisea, poco conocida hasta hoy, llegaba entonces á las costas septentrionales de Berbería por medio de las caravanas de Guinea que atravesaban el desierto de Sahara. La malagueta rivalizaba con la verdadera pimienta (Piper nigrum et Piper longum) que Dioscórides conocía ya (capítulo 189) con el nombre indio πέπερι (del sanscrito pippali), que Edrisi describe (Geogr. Nub., 1619, pág. 61) con notable exactitud, y que por su largo transporte á través del Asia se encarecía mucho en los mercados de Italia.
Como las producciones vegetales análogas y que se reemplazan mutuamente en el comercio toman siempre el mismo nombre, el de malagueta, tan célebre en el siglo XV, y que nuestros farmacéuticos han transformado en meleguetta, maniguette y cardamonum piperatum, paréceme que se deriva de la palabra india pimiento, tal y como se usa en la lengua de Sumatra. Encuentro en la Cosmografía de Sebastian Münster (edición de 1550, pág. 1.093): «lingua patria Sumatrenses piper, molaga dicunt.» El sabio autor de la Materia médica of Hindoostan, M. Ainslie, da también (edición de Madrás, 1813, pág. 34) al Piper nigrum en tamul la denominación de mellaghoo. En sanscrito, mallaja y maricha son sinónimos de pippali; la primera palabra designa, según Wilson, más especialmente el Piper nigrum, la segunda el Piper longum. Creo que el nombre de Molucas (las Malucos) se deriva de Molaga ó Mallaja, nombre de la pimienta.
El gran mérito «de haber llegado hasta las regiones de África donde se cría la planta de la malagueta», ha sido negado á Behaim y á Diego Cam y atribuído á Alfonso de Aveiro (Sprengel, Gesch. der geogr. Entd., págs. 376, 386). Pero Aveiro llegó al reino de Benin en 1486, dos años después de la expedición de Cam (Barros, dec. I, lib. 3, cap. 3, pág. 178, edición de Lisboa, 1778); Navarrete, t. I, páginas XXXIX y XL. Examinando las notas que Martín Behaim añadió á su globo al lado de las tierras cuyas costas delineó, encuentro que distingue los granos del paraíso, la verdadera pimienta y la canela. «La primera de estas especias (Paradieskörner) se cría en el reino de Gambia; la segunda en el Furfur, á 1.200 leguas de distancia de Portugal; la tercera á 2.300 leguas, desde donde regresamos para volver al lado de nuestro Rey, después de diez y nueve meses de ausencia.» Por tanto, en 1485 da Behaim en el mismo globo preciosas nociones acerca del transporte de las especias de Java y de Ceylan (Seilan) á Venecia y á Francfort, nociones debidas en parte á maese (mister) Bartoloméi, florentino, que refirió en Venecia al papa Eugenio IV lo que durante veinticuatro años (hasta 1424) había visto en Oriente (Murr., Dipl. Gesch., páginas 25 y 36). Véase, pues, de nuevo á este papa Eugenio IV, que Toscanelli cita en su primera carta á Colón y que llegó al Pontificado en 1431, en relaciones con los viajeros de Asia Finalmente, recuerdo también que Cristóbal Colón llama á toda la costa de Guinea Costa de Maneguetta (costa del grano del paraíso), cerca de la cual vió «algunas sirenas, aunque no eran tan semejantes á las mujeres como las pintan» (Vida del Alm., cap. IV). Hoy se da este nombre especialmente á la costa situada en dirección del NO. al SE., entre el cabo Mesurado y el cabo Palma, de 6° 26′ á 4° 3′ de latitud boreal.