Note 435 — XX.
Luis Navarro y Calvo translation
He aquí el curioso pasaje de la Cosmografía de Thevet, libro XXIII, cap. 7 (edic. de 1575, pág. 1.022): «Estas islas del Atlántico han sido llamadas Essores; también essorer es palabra francesa que significa lo mismo que enjugar ó secar ó poner al aire alguna cosa. Son nueve islas. En la de San Miguel, hacia la parte del Septentrión y en la orilla del mar, registrando entre las rocas los primeros que la descubrieron hallaron un agujero de diez pies de alto y otro tanto de ancho; después de llegar hasta él, atreviéronse algunos á entrar dentro con hachones, creyendo encontrar grandes tesoros; pero vieron tan sólo dos monumentos de piedra; cada uno tenía lo menos doce pies y medio de largo y cuatro y medio de ancho. Los que han visto estos monumentos, trabajados bastante toscamente, me aseguraron no tener rastros de inscripciones, ni otra señal de antigüedad sino el retrato de dos grandes culebras que rodeaban los dichos monumentos y con ellas algunas letras hebraicas de tamaño de cuatro dedos, y tan antiguas que apenas se podían leer; pero un moro, natural de España, hijo de judío, hombre versado en las lenguas, las pinta tales y como aquí las presento, dejando la interpretación de las mismas á los que profesan la lengua de los hebreos. Y por esto puede juzgarse que dicho pueblo hebreo habitó, no sólo en el país de Judea, sino en todo el universo.»
Á esta relación sigue la de la muerte de muchas personas que «por filosofar y visitar las cosas más raras de la isla, entraron en esta profunda gruta y no salieron de ella, de modo que, por miedo á accidentes idénticos, fué cerrada con un muro la entrada».