Note 311 — XIV.
Luis Navarro y Calvo translation
Tal es la configuración de la Groenlandia en el mapa de los Zeni, que en la costa Sureste está situado el famoso convento de Santo Tomás, cuyas habitaciones calentaba una fuente de agua hirviendo que salía de la tierra al pie de un volcán (Zurla, Viaggiatori Venez., t. II, páginas 63-69). Actualmente no se conocen en la Groenlandia occidental otras fuentes termales que las de la isla de Onartok (Egede, Tagebuch, p. LXIV, y Gieseke, Brewster’s Encyclop., vol. X, p. II, pág. 489). Su temperatura no pasa de 47° centígrados; pero en la Groenlandia, como en la parte de Siberia que acabo de recorrer, las aguas á esta temperatura parecen muy calientes comparadas con otros manantiales, cuyo calor medio es inferior á 2°. Más al Norte, entre los 69 y 76° de latitud, la Groenlandia occidental es casi completamente basáltica, pero tan desprovista de aguas termales como toda la Escandinavia ó la inmensa cordillera del Ural. Ese monasterio de Santo Tomás, calentado por medio de fuentes termales; esos jardines, libres de nieve y de hielos por la influencia de las aguas subterráneas, al parecer corresponden mejor á Islandia, tan abundante en fuentes termales, que á Groenlandia. Podría decirse que el convento, tan minuciosamente descrito por los hermanos Zeni, ha servido de tipo á los grandes establecimientos de calefacción ejecutados en el pueblo de Chaudes Aigues, en el departamento de Cantal, donde la fuente del Par (de 80° centígrados) distribuye el calor en muchos centenares de casas á la vez y sirve para las necesidades de la vida doméstica. En los baños de Tœplitz, en Bohemia, la jardinería comienza también á aprovechar la influencia de las aguas subterráneas, que tienen de 40° á 47° de calor.