Note 6 — Capítulo XVI
Enrique de Mesa y Rosales translation
Los reyes de España rara vez usaban otra firma que la antigua gótica rúbrica. Este monograma, a veces, es igual que un nudo rítmico. Los españoles se ejercitan con mucha maña en estos floreos, que colocan al pie de sus nombres como mayor señal de autenticidad, y se afirma que una rúbrica sin nombre vale más que un nombre sin rúbrica. Sancho Panza dice a Don Quijote que sólo su rúbrica vale no uno, sino trescientos burros. Los que no saben escribir rubrican. «No saber firmar» es considerado en España, en broma, como uno de los atributos de la grandeza.