← Table of contents
Córdoba

Note 46 — RECUERDOS Y BELLEZAS DE ESPAÑA. SEVILLA, CÓRDOBA, CÁDIZ.

Reading edition

Este nombre de almalekes se conserva en los escritos de mística árabe-hispanos ó aljamiados para designar á los ángeles encargados por Dios de recibir á su entrada en el cielo á las almas de los justos. Segun las promesas del falso Profeta el Paraiso es el jardin de los placeres (gennat al naïm), y en él concede á sus elegidos cuantos deleites materiales y carnales puede concebir la voluptuosa imaginacion del pobre Beduino del desierto, exaltada por las privaciones de su vida nómade. En el Paraiso corren rios de leche, de miel, y de un vino que se puede beber sin embriagarse; en él crecen árboles cuyos ramages brindan á placer con dátiles, uvas y granadas de sabor esquisito. En aquella encantada morada el suelo es de azafran, el empedrado de perlas y jacintos. Al presentarse en ella el fiel creyente, ofrécense á su servicio diligentes mancebos de sorprendente hermosura, y uno de ellos le conduce las hijas del Paraiso, criaturas etéreas á cuyo solo nombre se extasia el férvido muslim. Estas vírgenes incomparables no fueron formadas de barro como las criaturas mortales, sino del mas puro almizcle, y estan exentas de todas las imperfecciones propias de su sexo: su modestia es sin igual, y en palanquines de una sola perla se recatan de las miradas profanas. Cada elegido tendrá 72 de estas divinas criaturas, las cuales se disputarán sus caricias y le darán largos dias de amorosa embriaguez al son de los acordes del ángel Israfil y de las campanas del Paraiso. Alli hay placeres para todos los sentidos: trescientos platos diversos para cada comida, con trescientas especies distintas de licores en trescientas copas de oro y pedrería; rozagantes vestiduras de seda y de brocado, perfumes de suavidad desconocida en la tierra, y por último una perpetua juventud.

Hemos tenido ocasion de copiar en la Biblioteca real de Paris un curioso M. S. aljamiado señalado con el núm. 290, que prescribe cierta oracion de mucha virtud contra el demonio en la hora de la muerte, la manera de leerla y la colocacion que ha de dársele cuando uno muere. Este documento, en que se retratan las supersticiosas prácticas de una religion gastada y sin vida, cual era la de los Mahometanos andaluces en el siglo XVI, hace mencion de los Almalekes ó ángeles mancebos que reciben en el Genna las almas de los justos. «Quien leyrá esta carta, dice, arredrarlo há Allah del fuego, e cuando entrará en la fuesa apercurarle há Allah setenta Almalekes que le escusarán su razon: e non será guerreado de Munkar Uanakir en la fuesa, nin será avergonzado cuando le demandarán cuenta. Sea escripta esta rogaria en papel ó pergamino limpio, e séale puesta debajo de su cabeza en su fuesa, e será dicho: duerme como duerme el novio cuando se casa, que no hay sobre tí miedo ni tristeza: e no salirá su arrúh (su alma) de su cuerpo fasta que vea su lugar en la Genna. E vestirlo han setenta Almalekes apercuradores con él, y vernan con atabales de la Genna y presentes, y albriciarlo han. E cuando salirá el dia del juicio, salirá con su carta á su man derecha, y su cara como luna de catorce noches, y su claridad andará entre sus manos,» etc.

Explore with AITake your curiosity a little further.

Reading settings