Note 522 — LAS AVES.
Federico Baráibar y Zumárraga translation
Diágoras, después de la destrucción de Melos, su patria, se estableció en Atenas, distinguiéndose por su impiedad, divulgando los misterios de Eleusis y tratando de disuadir a los ciudadanos de su iniciación. Con este motivo fue acusado y tuvo que huir, pereciendo en un naufragio. Los atenienses pusieron precio a su cabeza. Como una prueba de su irreligiosidad se cita que no teniendo leña para hacer la comida, echó al fuego una estatua de Hércules, diciendo: «Debes hacer en obsequio mío un decimotercero trabajo, que será el de cocer estas lentejas.»