Note 279 — LA PAZ.
Federico Baráibar y Zumárraga translation
Respuesta que se había hecho proverbial. Cilicón de Mileto entregó sus patria a los habitantes de Priene, respondiendo a los que le preguntaban qué intentaba hacer: Nada malo. Después de su traición se refugió en Samos, donde uno de sus compatriotas, de oficio carnicero, le cortó una mano para castigar su perfidia.