Note 276 — LA PAZ.
Federico Baráibar y Zumárraga translation
Diversión de los asistentes a un festín, que consistía en arrojar a un recipiente los restos del vino de sus copas; del ruido que el líquido producía al caer, deducía cada jugador el cariño que su amante le profesaba. Había dos especies de cótabo. He aquí cómo los describe el Escoliasta: Primero, clavábase en tierra un palo, a cuya extremidad superior se adaptaba por medio de una correa una barra movible que sostenía dos platillos, colgados de sus brazos como de los de una balanza, y debajo de estos platillos se ponían dos vasijas con agua: cada jugador lanzaba una copa de vino sobre un platillo, que al llenarse descendía y chocaba con la cabeza de una estatuita de bronce puesta en la vasija con agua de que se ha hablado: cuando este choque se verificaba sin ningún derramamiento del líquido, el jugador era proclamado vencedor, y se le auguraba buena suerte en las lides de Cupido. Segundo, colocábase una vasija con agua, sobre la cual flotaban otras más pequeñas: el juego consistía en sumergir una de estas, arrojando bruscamente el vino que quedaba en el fondo de las copas.