Note 250 — No es apócrifa.
Reading edition
Mártir de Anglería—Década segunda, lib. X, cap. I. (1516) dice: “Desde que resolví obedecer á los que me pedían que en nombre de Vuestra Santidad escribiera estas cosas en latín, yo, que no soy del Lacio, puse cuidado de no poner nada sin averiguarlo bien. Fuí á verme con el Prelado de Burgos, patrono de estas navegaciones, de quien arriba se hizo amplia moción. Encerrándonos en una habitación, tuvimos en las manos muchos indicadores de estas cosas; una esfera sólida del mundo con estos descubrimientos, y muchos pergaminos, que los marinos llaman cartas de marear, una de las cuales la habían dibujado los portugueses, en la cual dicen que puso mano Américo Vespucio, florentino, hombre perito en este arte, que navegó hacia el Antártico. La otra (carta de marear) la comenzó Colón cuando vivía é iba recorriendo aquellos lugares, y en ella su hermano Bartolomé Colón, Adelantado de la Española añadió lo que juzgaba, pues él también recorrió aquellas costas.—Además, cada uno de los castellanos que, según su propia persuasión, sabía medir tierras y costas, se trazó su pergamino de navegar. De entre todas conservan como más recomendables las que compuso aquel Juan de la Cosa, compañero de Ojeda, que dijimos lo mataron los caramairenses en el puerto de Cartagena, y la de otro piloto llamado Andrés Morales, ya por la mayor experiencia de aquellas cosas (pues el uno y el otro estaban ya no menos familiarizados con aquellas regiones que con las habitaciones de su casa), ya porque estaban reputados por más entendido que los demás en Cosmografía naval.”